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BREVE HISTORIA DE LA CHICHA EN COLOMBIA Y BOGOTÁ


La chicha era la bebida más consumida por nuestros indios  muiscas quienes la llamaban masato y la utilizaban en sus rituales para ofrenda a sus dioses conocida como vino de maíz o de tuza, además de consumirla habitualmente dentro de su dieta alimenticia.  La bebida consistía en maíz fermentado en agua sin dulce, con la llegada de los españoles, se empezó a incorporar la miel de caña para el dulzor.






La forma como los muiscas elaboraban la chicha, consistía en coger un puñado de maíz germinado y llevarlo a la boca, masticándolo hasta lograr una consistencia de masa. Esto lo repetían las veces necesarias hasta llenar la olla, al terminar, se enjuagaban la boca escupiendo los restos de maíz en la olla. El resultado era un líquido algo viscoso, insípido y glutinoso por la saliva. Luego de esto se llevaba fermentar.
Esta bebida ha tenido que resistir ante las exigencias de manejo y control en la producción y consumo durante la su historia. Fue prohibida durante la colonización por la higiene en los procesos de producción, llamada por los españoles “vicio de indios”.
En la independencia en el año1820, Simón Bolívar la prohibió a través de un decreto la fabricación y expendio público de la chicha en Sogamoso. El motivo fue por  el envenenamiento de 50 de sus soldados quienes habían consumido chicha antes de llegar a los lugares sagrados de los muiscas, Simón Bolívar consideró esto como un atentado de los indios hacia su ejército. Sin embargo, 100 años después, Bogotá contaba con más de 46 fábricas de chicha y su producción superaba el millón de litros mensual.
La prohibición total que casi elimina por completo su producción y consumo se dio para el año 1948. El propósito de restringir su producción y venta al público general, era abrirle mercado a la venta de cerveza que por estos días estaba teniendo un crecimiento industrial más rápido. Así mismo, se levantaron fuertes publicidades con el fin de acabar por completo con la chicha. El evento del 9 de Abril, fue aprovechado por el entonces ministro de higiene, Jorge Bejarano para prohibir el consumo de la chicha, pues se consideró como causa de loquera para promover los  desórdenes públicos.

 


En el año 1991,  se levanta la prohibición y desde entonces la se hacen festivales al maíz, y la chicha como símbolo de cultura e identidad de nuestros ancestros precolombinos.

Para finales del siglo XIX en Bogotá se encontraban más de 800 chicherías la cual era la bebida más consumida por la clase obrera pero que con el pasar del tiempo la chicha fue consumida en todas las clases sociales.
Para finalizar, la chicha ha sido una bebida muy arraigada a nuestra historia, tanto, que aún se sigue su producción y consumo, ya no tan masivo como hace años, pero aun así persiste su existencia en barrios de Bogotá y que incluso se le hacen festivales en su honor.